QUÉ CREEMOS. NUESTRA CONFESIÓN DE FE
1. LAS ESCRITURAS
Creemos que la Santa Biblia fue escrita por hombres divinamente inspirados, y que es tesoro perfecto de instrucción celestial (1); que tiene a Dios por autor, por objeto la salvación, y por contenido la verdad sin mezcla de error (2).
(1) 2ª Timoteo 3:16,17; 2ª Pedro 1:21; (2) Juan 17:17.
2. EL DIOS VERDADERO
Creemos que las Escrituras enseñan que hay un Dios viviente y verdadero, y solamente éste, Espíritu infinito e inteligente, cuyo nombre es JEHOVAH o YAVEH (Yo soy), Creador del cielo y de la tierra (1), glorioso en santidad (2); y merecedor de todo la honra, confianza y amor (3); que en la unidad de la divinidad existen tres personas que son: el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo (4); iguales en toda perfección divina, y que desempeñan oficios distintos, pero que armonizan en la gran obra de la redención. (1) Juan 4:24; Salmo 83:18; Hebreos 3:4. (2) 1ª Pedro 1:15,16; (3) Marcos 12:30; (4) Mateo 28:19; 1ª Corintios 12:4,6.
3. LA CAÍDA DEL HOMBRE
Creemos que las Escrituras enseñan que el hombre fue creado en santidad, sujeto a la ley de su Hacedor (1); pero que por su transgresión voluntaria cayó de aquel estado santo y feliz (2); y por cuya causa todo el género humano es ahora pecador sin defensa ni disculpa que le valga (3).
(1) Génesis 1:27,31; 2:16; (2) Génesis 3:6-24; (3) Romanos 5:12.
4. EL CAMINO DE SALVACIÓN
Creemos que las Escrituras enseñan que la salvación de los pecadores es puramente gratuita (1), en virtud de la obra intercesora del Hijo de Dios (2); quien cumpliendo la voluntad del Padre, se hizo hombre, aunque sin pecado (3); honró la ley divina con su obediencia, y con su muerte dio plena satisfacción por nuestros pecados (4), resucitando después de entre los muertos y ascendiendo a los cielos a la diestra de Dios (5). (1) Efesios 2:5-9. (2) Juan 3:16. (3) Filipenses 2:6,7. (4) Isaías 53:4,5; Hebreos 7:25. (5) Mateo 28:1-6.
5. LA JUSTIFICACIÓN
Creemos que las Escrituras enseñan que la justificación es el gran bien evangélico que asegura Cristo (1), a los que en Él crean y tengan fe (2); que esta justificación incluye el perdón de los pecados (3), y el don de la vida eterna; que da esta justificación exclusivamente mediante la fe en Él, y no por ninguna obra de justicia que hagamos, imputándonos Dios gratuitamente mediante la fe la justicia perfecta de Cristo (4).
(1) Gálatas 2:16; (2) Romanos 5:1. (3) Hechos 10:43; (4) Romanos 3:24-26; 4:23-26.
6. EL CARÁCTER GRATUITO DE LA SALVACIÓN
Creemos que las Escrituras enseñan que el evangelio provee a todos el bien de la salvación (1); que es deber de todos aceptarlo con fe, arrepentimiento y obediencia (2); y que el único obstáculo para la salvación del pecador es su rechazo voluntario del evangelio (3), lo cual le acarrea condenación eterna (4).
(1) Isaías 55:1. (2) Romanos 16:26; Marcos 1:15. (3) Juan 5:40. (4) Juan 3:18,19; 2ª Tesalonicenses 1:8,9.
7. LA REGENERACIÓN
Creemos que las Escrituras enseñan que para ser salvo hay que ser regenerado, o sea, nacer de nuevo (1); que consiste en comunicar al alma el carácter santo (2); que el poder del Espíritu Santo en unión de la verdad divina (3), efectúa la regeneración, consiguiendo que voluntariamente obedezcamos el evangelio (4); y se evidencia en los frutos de arrepentimiento, fe y novedad de vida (5).
(1) Juan 3:3. (2) Ezequiel 36:26,27. (3) Juan 3:8; Santiago 1:16-18. (4) 1ª Pedro 1: 22,23. (5) Efesios 5:9; Romanos 8:9.
8. EL ARREPENTIMIENTO Y LA FE
Creemos que las Escrituras enseñan que son necesarios el arrepentimiento y la fe (1); mediante las cuales, convencidos de nuestros pecados, condenación e impotencia, como también del camino de salvación mediante Cristo (2), nos volvemos hacia Dios sinceramente contritos e implorando su misericordia; reconociendo al Señor Jesucristo como único Señor y Salvador, en quien exclusivamente confiamos para nuestra salvación (3).
(1) Marcos 1:15; Efesios 2:8; (2) Juan 16:8; Hechos 16:30,31; (3) Hechos 4:12; Romanos 10:9-10
9. EL PROPÓSITO DE LA GRACIA DIVINA
Creemos que las Escrituras enseñan que la elección es aquel propósito eterno de Dios según el cual, misericordiosamente, regenera y salva a los pecadores (1); que este propósito es consecuente con el albedrío humano (2), que sirve de manifestación de la bondad divina (3); que excluye la jactancia, promoviendo la humildad (4); y que puede conocerse viendo sus efectos en todos los que realmente reciben a Cristo (5). (1) 2ª Timoteo 1:8,9. (2) 2ª Tesalonicenses 2:13,14. (3) Efesios 2:4-7. (4) Romanos 3:27. (5) 1ª Tesalonicenses 1:4.
10. LA SANTIFICACIÓN
Creemos que las Escrituras enseñan que la santificación es el procedimiento mediante el cual Dios nos hace partícipes de Su santidad (1); que es obra progresiva (2); que principia con la regeneración; y que la desarrolla en el corazón el Espíritu Santo. (1) 1ª Tesalonicenses 4:3; 5:23; Efesios 1:4. (2) Proverbios 4:18.
11. LA PERSEVERANCIA DE LOS SANTOS
Creemos que las Escrituras enseñan que los verdaderos regenerados, no apostatarán sino que perseverarán hasta el fin (1); que su adhesión perseverante a Cristo es señal que los distingue de los que superficialmente hacen profesión de fe (2); que sobre ellos vela la Providencia divina (3); y que son guardados por el poder de Dios para salvación mediante la fe (4).
(1) Juan 10:27-29. (2) 1ª Juan 2:19. (3) Romanos 8:38-39; Mateo 6:30-33. (4) 1ª Pedro 1:5.
12. LA LEY Y EL EVANGELIO
Creemos que las Escrituras enseñan que la Ley de Dios es la norma eterna e invariable de su gobierno moral (1), que es santa, justa y buena (2); que la única causa de incapacidad para cumplir los preceptos de ella es la naturaleza pecaminosa del hombre caído (3); y que libertarnos de la cual y restituirnos mediante Cristo a la obediencia de la Santa Ley, es uno de los principales objetivos del evangelio.
(1) Mateo 5:17-19; Romanos 3:20. (2) Romanos 7:7,12,14. (3) Romanos 8:7,8.
13 UNA IGLESIA EVANGÉLICA
Creemos que las Escrituras enseñan que una iglesia de Cristo es una agrupación de fieles bautizados (1), la cual practica las ordenanzas de Cristo (3); es gobernada por Sus leyes (4); y ejerce los dones, derechos y privilegios que le otorga la palabra de Dios (5); y cuyos únicos oficiales son el pastor u obispo, y los diáconos (6); estando definidos los requisitos de ellos en las epístolas de Pablo a Timoteo y Tito.
(1) Hechos 2:41,42. (2) Juan 14:15,23. (3) 1ª Corintios 11:2. (4) 1ª Corintios 14:12: (5) Filipenses 1:1; Hechos 14:23, 20:17,28. (6) 1ª Timoteo 3:1-13; Tito 1:5-9
14. EL BAUTISMO CRISTIANO, LA CENA DEL SEÑOR
14.1 El Bautismo: Creemos que las Escrituras enseñan que el Bautismo cristiano es la inmersión en agua del que tenga fe en Cristo (1); hecha en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo (2); A fin de proclamar esta fe en el Salvador crucificado, sepultado y resucitado, y también el efecto de la fe: la muerte al pecado y la resurrección a nueva vida del fiel (3).
(1) Hechos 8:36-39; Marcos 16:15,16. (2) Mateo 28:19; (3) Romanos 6:4; Colosenses 2:12,13.
14.2 La Cena del Señor: Creemos que las Escrituras enseñan que la Cena del Señor es la provisión de pan y vino, que representa el Cuerpo y la Sangre de Cristo, y que de ella participan los miembros de la iglesia (1), conmemorando la muerte de Cristo (2), proclamando la fe que en El tienen, su participación en los merecimientos de Su sacrificio y su esperanza de la vida eterna por la resurrección de Cristo; y que debe preceder a su observancia el examen de sí mismo por cada participante (4)
(1) Mateo 26:27-30. (2) 1ª Corintios 11:23-26. (3) Juan 6:35,54,56. (4) 1ª Corintios 11:28.
15. EL DÍA DEL SEÑOR
Creemos que las Escrituras enseñan que el Día del Señor es el domingo (1), y que se ha de consagrar a los fines religiosos (2), absteniéndose el cristiano de todo trabajo secular que no sea obra de misericordia y necesidad (3) y preparándose así para el "descanso que le queda al pueblo de Dios".
(1) Hechos 20:7. (2) Éxodo 20:8. (3) Isaías 56:2-8. (4) Hebreos 4:9.
16 EL GOBIERNO CIVIL
Creemos que las Escrituras enseñan que existe el gobierno civil por disposición divina, para los intereses y el buen orden de la sociedad (1); y que debemos orar por las autoridades, honrándoles y obedeciéndoles (2), salvo en cosas que sean opuestas a la voluntad de Dios (3).
(1) Romanos 13:1-7. (2) Tito 3:1; 1ª Pedro 2:13,14; 1ª Timoteo 2:1-4. (3) Hechos 4:18-20, 5:29.
17. LOS JUSTOS Y LOS IMPÍOS
Creemos que las Escrituras enseñan que hay diferencia entre los justos y los impíos (1), que para Dios no hay otros justos verdaderos aparte de los regenerados; éstos han sido justificados mediante la fe en Jesucristo, y santificados por el Espíritu Divino (2), que para Dios, son impíos y malditos cuantos sigan impenitentes e incrédulos (3); y que es permanente esta diferencia entre uno y otros al morir y después de la muerte (4).
(1) Malaquías 3:18; 1ª Pedro 4:18. (2) Romanos 1:17; 1ª Juan 3:7,8. (3) Juan 3:17,18; 1ª Pedro 4:17,18. (4) Lucas 12:4,5, 16:19-26; Juan 8:24, 12:25.
18. EL MUNDO VENIDERO
Creemos que las Escrituras enseñan que se acerca el fin de este mundo (1); que en el día postrero Cristo descenderá del cielo (2); y resucitará a los muertos para que reciban su retribución final (3); que se realizará una separación solemne (4); que los impíos irán al castigo eterno y los justos al gozo sin fin (5); y que se determinará el estado final de los hombres, en el cielo o en el infierno (6).
(1) 1ª Pedro 4:7. (2) Hechos 1:11. (3) Hechos 24:15; Daniel 12:2. (4) Mateo 25:31-46. (5) 2ª Tesalonicenses 1:6-12; Mateo 25:46. (6) Hechos 17:31; Romanos 2:2-11.

